Internacional, 22 de octubre de 2026. La lluvia de meteoros Oriónidas atraviesa sus horas de mayor actividad entre la noche del miércoles 21 y la madrugada del jueves 22. El fenómeno ocurre cuando la Tierra cruza el rastro de partículas que dejó el cometa 1P/Halley, cuyos pequeños fragmentos se calientan y se desintegran al entrar en la atmósfera.

NASA estima que, bajo un cielo oscuro y despejado, pueden observarse entre 10 y 20 meteoros por hora. Las Oriónidas se distinguen por su velocidad: ingresan a unos 66 kilómetros por segundo y, en algunos casos, dejan trazos luminosos que permanecen visibles durante varios segundos.

El espectáculo puede verse desde los hemisferios norte y sur después de la medianoche. No hace falta telescopio ni binoculares: conviene alejarse de las luces urbanas, buscar un sitio abierto y permitir que la vista se adapte a la oscuridad durante unos 30 minutos. Aunque parecen surgir cerca de la constelación de Orión, los meteoros pueden cruzar cualquier sector del cielo.

La Luna gibosa creciente ilumina buena parte de la noche y puede ocultar los destellos más débiles. La observación mejora cuando la Luna desciende y en las horas previas al amanecer. Como siempre en astronomía a simple vista, la nubosidad local manda: si el cielo está cubierto, el evento continúa allá arriba aunque desde tierra no se vea.

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